Revista Caras: “Voy a ser abuela a la distancia” Virginia Elizalde, feliz

Como toda mujer que se prepara para ser abuela, Virgina Elizalde (53) vive un presente de excitación. Y esa convulsión se hizo carne en toda su familia, expectantes por las noticias que llegan y llegarán desde México, donde Catalina Walther (25) –la primogénita de Virginia– está radicada con su marido, Martín Benítez (28). Y para que las distancias no signifiquen una tortura, Catalina estuvo en Buenos Aires con su reluciente panza de seis meses, un motivo que regó de felicidad el hogar de Nordelta.

“Vino dos semanas en invierno, igual que el año pasado. Esta vez no fuimos a esquiar, pero igual la pasamos bárbaro. Justo la beba comenzó a patear, así que nos la pasamos en la cama las cuatro mujeres, tocándole la panza y preparándole el ajuar que ya le regaló la gente de Mimo. También aprovechó para que la viera nuestro médico de cabecera, el mismo con el que tuve a Sol (10), y le hizo todos los estudios más ecografías en 4D. Le vimos la carita y todo”, le confió a CARAS la eximia deportista.

Aunque algo triste por no poder ver a su hija en el día a día, a Elizalde le quedó el grato recuerdo de la visita. “La vi feliz, radiante, súper contenta. El embarazo le cae muy bien y a una edad justa, los 25. Yo le trasmití los lógicos consejos, pero, sobre todo, le pedí que leyera mucho libros para embarazadas, las versiones actualizadas de los que yo leía cuando tuve a Angie (23). Para una mamá primeriza es muy importante informarse, porque vas a afrontar situaciones que nadie te las explica, hasta que las vivís. Se sienten cosas que nunca antes experimentaste, y tenés que saber que son normales, para no alarmarte”.

Expectante con lo que se viene, Virginia confirmó que el bebé será una nena, se llamará Kayla y nacerá en los primeros días de diciembre. “Ellos le querían poner Kay, que en hawaiano significa mar. Como son amantes del windsurf deseaban algo relacionado con el ambiente. Y cuando se enteraron de que será una nena, buscaron algo parecido y eligieron Kayla, que en griego significa pureza. Me gusta porque es distinto, original. ¿Sí voy a presenciar el nacimiento? Sí, por supuesto, pienso viajar a fines de noviembre. Después vendrán Sol y Angie, cuando terminen con sus exámenes. Y Coco (Fernández, su actual marido) está viendo si el trabajo que tiene se lo permite”.

A manera de consuelo, la futura abuela se contenta viendo imágenes diarias de la panza a través de Internet. “Nos consolamos con eso, que no es poco. Cuando quedó embarazada tratamos de convencerla para que lo tenga en la Argentina, pero es imposible, porque en Cancún están a cargo de su propio emprendimiento (una empresa de limpieza) y manejan muchos empleados. La vida es así, voy a ser abuela a la distancia”, asumió Virginia, que se apiada de “Coco” por sumar una mujer más a la familia: “De rebote se convertirá en un abuelo joven. Y menos mal que tiene dos yernos, porque está rodeado de mujeres (risas). Encima, se suma una más a la dinastía”.

Fuente: http://www.caras.com.ar/comun/nota.php?id=1942#sigue

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