Conocidos y Famosos: Virginia Elizalde: quería ser azafata y terminó siendo famosa

Su rostro lleno de pecas y su pelo rubio enmarcando ojos de color profundo le dan un aire aniñado e ingenuo. Tiene una voz suave, una sonrisa permanente y la carcajada fácil. Engaña con su apariencia frágil: Virginia es fuerte como pocas. Creció soñando ser azafata. Y como no la dejaron, tozudamente se buscó otra manera de recorrer el mundo. Lo hizo como modelo, conductora televisiva… y fundamentalmente, como deportista.Ahora hace un balance de lo que fue toda su azarosa vida cargada de movimiento.“ Todo lo que hice en mi vida lo hice porque me divertía”, dice Virginia Elizalde, con una voz de nenita tímida que contrasta con la fuerza con que encaró su vida. Virginia Elizalde no es una mujer que pueda quedarse quieta mucho tiempo en el mismo lugar. Necesita sentir la adrenalina galopando en sus venas y el viento en la cara para ser feliz. Y, maravillosamente, logró combinar entrenamiento deportivo, trabajo y maternidad. Ella cuenta cómo: a través de un entusiasmo permanente.

– ¿ Cómo organizás tu vida con un trabajo, tres hijas y el deporte?
– Todo lo que hago me gusta: estoy haciendo las relaciones públicas de le empresa Coniglio de ropa para chicos, me toca organizar desfiles y vestir a hijos de famosos. A la mañana voy a la empresa, después voy al río a practicar windsurf durante dos o tres horas de entrenamiento. A la tarde voy a casa y hago la parte de relaciones públicas, que es una tarea puramente telefónica.
– ¿Siempre practicaste windsurf?
– Empecé a entrenar el año pasado después de haber practicado durante ocho años. Tuve una operación y me enfermé, justo cuando quería correr el Master de Francia. En diciembre fui a correr el Argentino en Mendoza y lo gané, así que a partir de ahí empecé a ponerme las pilas.
– ¿Había muchas windsurfistas compitiendo?
– Eramos cinco nomás. Son muy pocas las chicas que navegan. Teníamos a varias campeonas navegando, pero lamentablemente todas abandonaron por falta de tiempo. Y yo siempre sigo adelante. Las comprendo: este es un deporte muy exigente al que le tenés que dar todo el tiempo libre. Y no todas tienen la suerte que tengo yo, que tengo un trabajo que me permite entrenar todas las tardes. Estoy compitiendo fuerte porque me interesa que sigan existiendo las categorías femeninas. En el Sudamericano de Brasil éramos dos chicas, la brasileña y yo, y competíamos contra los hombres.
– ¿ Practicaste muchos deportes?
– Casi todos. Probé 55 deportes distintos
– ¿ Y por qué te quedaste con el windsurf?
-Porque me encanta: para mí es una especie de terapia. Me gusta salir a la tabla y navegar yo sola con el río. Me da una sensación muy distinta a todos los otros deportes. Es muy placentero, por más que te estés matando, porque la única manera de salir buena en esto es entrenarse muy fuerte. Me fascina estar en medio del agua, con el ruidito de las olas golpeando la tabla y el vientito. Me encanta en nuestro río… Imaginate cuando lo hago en agua de mar color turquesa: ¡Me vuelvo loca!
-¿Cómo nació tu afición por los deportes?
-En mi familia todos siempre fueron muy deportistas, excepto yo. Estuve siempre muy ocupada con mi trabajo de modelo, que me consumía todo el tiempo, porque las modelos éramos muy pocas
-.¿A qué edad empezaste como modelo?
-A los 19, porque mi papá mandó una foto mía a un concurso que hacía la revista Para Ti. Por esa iniciativa salí preseleccionada y luego, lo gané. Durante muchos años trabajé a full todos los días en Para Ti, en producciones de moda y haciendo desfiles.
-¿ Estudiaste algo, además?
-Estaba estudiando decoración, con una profesora particular. Pero no terminé los estudios ni pude dar el examen porque ella se enfermó y falleció. Y tampoco tuve tiempo de realizar esos estudios en otro lado, porque vivía trabajando de modelo en Claudia, Vosotras, revista de Clarín, revista La Nación, cosa que me divertía mucho.
-¿Era lo que soñabas ser de chica?
-No, de chica yo quería ser azafata. Pero mi papá, Pajarito Elizalde, – que fue Relaciones Públicas de Aerolíneas Argentinas durante 35 años- no quería saber nada con que yo volara. Sin embargo, de él mamé la locura por los viajes, porque me llevaba a todas partes con pasajes gratis.
-Pero el de azafata era un trabajo piola para una chica soltera..
-.Yo no era soltera: me casé a los 18 años con mi primer novio.
-¿ Por qué tan joven?
-Me gustaría saberlo. Creo que fue porque él era mi primer novio, desde los quince años, me llevaba ocho años y en casa no me dejaban hacer nada. Fue una manera de independizarme, quería de salir de casa.Estuve 20 años casada, después me separé y ahora me volví a casar y tengo otra bebita, Sol, de un año y medio.
-¿ Cuál es la diferencia entre ser modelo ahora y haberlo sido cuando vos lo fuiste?
-Mucha: en mi época ganar un concurso de Para Ti era algo casi familiar. Para mí significó que me pagaran por divertirme. Ahora es todo mucho más comercial y competitivo. Yo ganaba bien, pero ahora hay muchas más modelos, y la competencia es durísima: se forman grupos de elite que antes no existía.
-¿Ser modelo es algo que te propusiste conscientemente?
-No, es algo que se me fue dando. Y mientras otras modelos trabajaban para una sola cosa, yo trabajaba para todo: era modelo publicitaria – tengo miles de publicidades – hacía desfiles y hacía fotos de moda.
-¿Qué es lo que más te gustó de todo eso?
-Me gustaba todo. Cada cosa tenía su encanto particular. Tal vez los desfiles son lo más divertido, porque tiene algo de artístico: te tenés que transformar para salir a la pasarela. Es otra actuación que adelante de una cámara de fotos.
-¿ Tuviste representante?No, nunca tuve representante. Pero sí tuve una agencia de modelos durante un año cuando dejé de trabajar. Fue muy complicado: no había agencia de modelos en la Argentina. Sólo después abrieron las suyas Pancho Dotto y Ricardo Piñeyro. Tuve que cambiar toda una estructura de trabajo cuando nadie sabía hacerlo. Las modelos eran todas independientes y era demasiado difícil alcanzar una organización. Estuve dos años intentándolo. Cuando quedé embarazada dije “basta”. Y pensé: “ Estoy embarazada, mejor lo disfruto en vez de estar de las nueve de la mañana a las nueve de la noche en la agencia laburando como loca.”Después de que nació la gorda me enganché con el windsurf, y no lo largué más desde entonces. Así que cumplí 15 años de práctica intensiva. Navegué hasta embarazada de cinco meses de mi hija Angie. Tener que esperar para meterme al río después de que nació fue como un segundo parto. Y después dejé de navegar para trabajar en el programa 3, 60.
-¿ Quién te convocó para hacer ese programa?
-Fue Carlos de Elía, que era el productor, porque quería una mujer deportista que hiciera notas de turismo aventura. Sabía que yo hacía deporte y me había visto en las carreras en Chapelco que transmitía Pancho Ibáñez. Pero como a mí me gustan los desafíos más arriesgados, eso fue lo que más les gustó. Y continuaron pidiéndome que hiciera esas cosas.
-¿Era algo que te salía del alma, o lo hiciste para diferenciarte de las demás modelos?
-¡Me re- divertía!.
-¿Hubieras hecho triatlones y pentatlones si nadie te filmaba?
-¡Lo hacía desde antes!… Empecé a correr triatlones, pentatlones y decatlones cuando nadie me filmaba.
-¿Sos muy competitiva?
-No, lo que me divierte es participar de los eventos. Si ganaba o no, no me importaba tanto, si no haber podido llegar a la meta después de correr seis horas. Cumplir ese desafío era una satisfacción enorme .
-¿Tus hijas Catalina (16) y Angie (14) siguen tus pasos?
-Sí, están muy enganchadas en el windsurf. Catalina fue a correr el Argentino de Mendoza y también corrió en Carlos Paz. Empezó el Año pasado y tiene mucha facilidad.
-¿Viajaste mucho para 3, 60?Sí :era lo que más me gustaba.-Me acuerdo de una vez que se te vio tirándote a un lago helado en Dinamarca…
-Fue terrible. El camarógrafo me convenció a hacerlo. Pero después de eso me enfermé y tuve que hacer todas las notas con 39 grados de fiebre.-¿Qué sentiste al hacerlo?
-Pinchazos en todo el cuerpo y un shock tan grande que te corta la respiración.-¿Cómo combinaste maternidad con viajes?
– Hacía viajes cortos. O traía tantas notas que sobraban, y después tenía todo el tiempo libre para estar con ellas. Me consolaba pensando que aunque viajaba mucho, si hubiera tenido que trabajar de 9 de la mañana a seis de la tarde todos los días, no las hubiera podido ver.
-¿ Te angustia mucho dejar a tus hijas?( Suspira) Ay, sí… demasiado. Y ellas salieron independientes, tal vez porque saben que siempre estoy ahí para ellas. Las llevé a viajar todo lo que pude. Las llevé a Jamaica, Estados Unidos, Hawaii… También salieron locas por los viajes como yo.
-¿ Cómo te fue con los videos de gimnasia?
-Muy bien, se vendieron mucho. Hice uno de gimnasia normal, y otro para embarazadas y después uno de recuperación después del parto. Cuando acaba de hacer el de gimnasia normal quedé embarazada, y me pareció bueno difundir que la gimnasia le hace muy bien al bebe, porque el ejercicio físico hace que uno libere una hormona, la endorfina, que es la de la felicidad: haciendo gimnasia se le transmite felicidad y placer al bebito.
– ¿ Tus partos fueron normales?
– Tuve dos partos normales. Pero con la pioja tuve como ocho horas de trabajo de parto, que terminaron con cesárea porque se dio unas vueltas de cordón. Lamenté mucho que mi marido no pudiera presenciar el parto, porque soñábamos con eso. Era lo que más quería, pero en el momento del parto tuve que estar sola.
– ¿ Cómo te sentiste al tener una beba tantos años después de tener tus otras dos hijas?
-Nunca me sentí una madre grande. Yo nunca pienso en mi edad. Tengo 44 años y la tuve a los 42. Me mantuve activa en todo el embarazo. Siempre hice gimnasia para sentirme mejor, porque me hace sentirme más activa.
-¿ Nunca se te ocurrió abrir un gimnasio?
– No. Creo que ya hay demasiados.
– Dado que tu marido, Coco Fernández, es productor de Teleshow, ¿ qué pasa que no se te ve en la tele?
– ( Risas) ¡ No tiene nada que ver que mi marido sea productor! Lamentablemente, es así. Coco y yo mostramos proyectos, no creas que no. Presentamos uno el año pasado. A Hugo di Guglielmo, el gerente artístico de Canal 13, le gustó mucho. Dijo que lo iba a hacer , pero más adelante, porque por ahora el canal no tiene presupuesto.
– Si el Canal 13 no lo tiene… ¿ Quién lo tiene?
-Lo que pasa es que el único programa de Canal 13 es Teleshow. Todos los demás son productos de productoras independientes.
– Ustedes ya saben cómo hacerlo… ¿ No podrían entregar también un producto hecho en forma independiente?
– Es una locura …Te tenés que arriesgar vos , y se te va mal, perdés todo. Y no hay garantías de que te vaya bien.Yo no entiendo qué es lo que pasa. ¡La televisión está tan rara! Por ahí tienen rating cosas que uno no se explica cómo lo pueden tener . Entonces cuesta imaginar cuál es el programa que andaría bien. A mí me gustan las cosas bien hechas. Pero está todo demasiado raro.
-¿No extrañás la adrenalina que te producían las cámaras?
-Más que la adrenalina de las cámaras me divertía lo que hacía y quizás lo vuelvo a hacer.
-¿No harías un programa de cable?
-No, porque para hacerlo, uno tiene que salir a buscar un sponsor. Y aún consiguiéndolo, lo que se gana es lo que se termina gastando: no se saca un peso más. Conozco una pila de gente que hace programas de cable y todos comentan lo mismo. Es más un hobby que un negocio. Y eso de trabajar para quedarse sin nada, no me interesa. Para eso, preferiría quedarme en casa.
– ¿ Sos muy casera?Me gusta estar en casa con las chicas , mirar sus tareas, jugar con ellas. -.
– ¿ Te gusta también regar las plantas y cortar el césped?
– Estuve cuidando el jardín hasta este verano. Pero terminé contratando un jardinero porque ya estaba cansada: tengo un jardín grande.
– ¿ Eso de vivir al lado del río te permite levantarte a la mañana y salir a hacer windsurf?
– No…Eso acá no lo hago . No puedo navegar mucho acá porque hay muchos barcos.
– ¿ Qué van a hacer tus hijas cuando sean grandes: modelos, azafatas o productoras?
– Todavía no tienen nada definido. Están preocupadas porque todavía no saben lo que quieren hacer. Pero yo les digo que todavía tienen tiempo para encontrar su vocación.
– ¿ Te costó mucho armar esta familia ensamblada con hijas de un primer matrimonio junto a un matrimonio nuevo?
– Para nada. Nos salió bárbaro. Las chicas quieren muchísimo a Coco y él siempre les dio mucha bola y está siempre pendiente de ellas. El supo manejar todo muy bien y quiere mucho a las chicas. Creo que tuvimos mucha suerte.
-¿Cómo lo conociste a Coco?
-Lo conocí trabajando en 3, 60, donde él era productor .
-¿Te tocó viajar con él?
– Hicimos un solo viaje juntos.
– ¿ Tenés algún otro pasatiempo?
– Ninguna otra cosa aparte del windsurf.Entreno con los chicos de Puerto Tablas y con Hernán Vilá, mi profesor de windsurf, para mejorar el estilo.
– ¿ Cuál es tu meta en la vida?
– Ganar las Olimpíadas, por supuesto.
– ¿ No es una meta demasiado ambiciosa?
– Es difícil, pero no imposible. Aunque hay que entrenarse porque las regatas son complicadas, como un juego de ajedrez. Para hacerlo, tengo que ganar algún torneo selectivo. Y tengo un año y medio por delante para ir progresando.
– ¿ Esa es tu máxima ambición?
-Si, porque por mi edad no creo que llegue a las próximas olimpíadas. Por eso sé que esta es mi última oportunidad. Si voy, es para hacer un buen papel. Por eso estoy entrenado en un gimnasio en los días en que me quedan energías, porque el agua cansa mucho. Me estoy entrenando para el Eco Challenge. Esta es una competencia internacional que se correrá por primera vez en la Argentina, en Bariloche, con equipos de cuatro personas formados por tres hombres y una mujer. En esta competencia se corre un determinado camino haciendo cabalgata ,rafting, kayak, trekking, rappel, durmiendo en carpa dos o tres horas por día donde te toque. Algo que me fascina.
-¿Cuantos equipos compiten?
Son 52 internacionales y sólo 4 de la Argentina, seleccionados luego de una ardua examinación. Mi equipo salió seleccionado y es el único en el que todos los integrantes somos mayores de 40 años, así que estamos doblemente orgullosos. Uno de mis compañeros es el marido de una amiga, a quien convencí de que tenía que meterse en esto, y está encantado.
-¿ Tenés idea de cuándo vas a parar de entrenar y competir?
Nunca voy a parar. Yo pongo siempre como ejemplo a un señor de 80 años que corre el Ironman en Hawaii, que es una competencia de triatlon durísima. El lo corre todos los años. A mí me gustaría seguir corriendo a los 80 . Pienso que la edad está en la mente de cada uno, y es uno el que pone límites absurdos diciendo “ No, a esta edad no puedo hacer eso”. !No te podés condicionar así!
-¿Te lesionaste algo?
-Sólo un dedo de la mano al patinarme con la bici en la calle.
-¿Te hiciste alguna cirugía estética?
-( Risas)! No! ¡Ojalá! No me parece mal operarse , y tal vez me haría algo. Pero como estoy todo el día al aire libre , sería absurdo operarme, porque después me prohibirían estar al sol, y yo no puedo dejar de estar al sol. Y como el sol me arruinaría otra vez…!yo no puedo operarme nada! .
-¿Seguís trabajando de modelo?
-Tuve un contrato con la empresa láctea ¨La Serenísima” por 6 años. En Octubre se venció y no lo renovaron .
–¿Estarías dispuesta a renovar un contrato publicitario?
-Claro que sí, con cualquiera . Ojalá alguien lea esto y me llame .
-¿Posarías desnuda para alguna campaña?Nunca lo hice, y no lo haría.
-¿ Ni por un millón de dólares?
-¡ Seamos realistas! ( risas)
-¿Pero lo harías?
-No…Pero tampoco tengo esa imagen , así que no me lo propondrían.
-¿ Hay algún deporte al que digas que no?
-Sólo al box. Porque nunca podría pegarle a nadie. No me sale: es mi forma de ser.
-Te veo muy diplomática y cuidadosa para eso.
-Me he agarrado en peleas en mi vida, pero pocas veces.
-¿La gente te reconoce por la calle?
– Si …
-¿Te molesta?
-Me gusta cuando me dicen cosas lindas. Cuando me estaba separando me molestaba muchísimo que me preguntaran si me separaba o no. , y me rompía las pelotas que los medios se metieran con mi vida privada . Pero que me miren no me importa: crecí con eso. Y mi marido está rodeado de gente de la tele, así que a él tampoco le llama la atención
.- Cuando se lanza una campaña publicitaria con tu imagen , ¿ no te vuelven loca?-
– Sí . Todos te reconocen de golpe. Pero después te olvidan y vuelvo a caminar tranquila.
-¿ Te das cuenta de que sos una mujer muy atractiva, y que los hombres te siguen admirando?
– ¿¿¿¿Qué??? ¡Recién me entero! Jamás tuve acosos , nunca hubo acercamientos de nada…
-¿Será tu imagen,que es muy cándida ?
-Puede ser . Nunca di la imagen de que estaba buscando nada. Y nadie me vino a buscar .
-¿Cómo te llevás con tus colegas deportivos?
-Siempre tuve buena onda , nunca hubo una competencia fuerte, me hago amiga de colegas y vamos juntas de acá para allá. Me gusta el compañerismo. Disfruto conociendo gente de otros lados a través del deporte. Me pasó de viajar al interior y que te ofrezcan sus casas. En el interior y tuve la oportunidad de conocer gente que te da todo. La gente del interior es super servicial y hospitalaria. Una amiga de San Rafael nos llegó a dar su casa y se fue a casa de su suegra para que estuviéramos más cómodos. Me parece increíble… ¿Qué porteño le deja su casa a una visita? Le dará un cuarto, pero no la casa entera. Y no tiene ni tiempo de hacerlo. En el interior sí lo hacen. Me hubiera encantado vivir en Bariloche, San Martín de los Andes y Mendoza. Pero vivo en Punta Chica. – ¿ Por qué Punta Chica?
– Porque me encanta el río, el barrio que es muy tranquilo, me gusta que las chicas tengan una casa con mucho verde. Yo soy de Congreso y mi sobrina vive en el centro. Les pregunté el otro día a las chicas si no se irían a vivir al centro y me dijeron las dos a coro: “¡ Ni loca!”. Y tienen razón. Estaremos lejos del centro. Pero siempre que volvemos a casa, llegamos al lugar donde queremos vivir.

Fuente:  http://conocidosyfamosos.blogspot.com/2008/09/virginia-elizalde-queria-ser-azafata-y.html

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